jueves, 15 de abril de 2010

CONSULTA MEDICA 2MIN 30SEG

medico

Hoy, una vez más, he descubierto donde van a parar los impuestos que tan religiosamente pago al estado. En este relato, me voy a referir a la Sanidad pública. El caso es, cuanto menos llamativo para mí, aunque supongo que personas que acudan más a menudo a la seguridad social, estén acostumbradas.
 
Aquejado por un pitido constante en los oídos y una disminución considerable de mi capacidad auditiva me decido a acudir al médico. Realizo una llamada a traves de la locución automática del hospital, el día 9 de abril (viernes), para pedir cita, una locución que me parece complicada a mí que trabajo en telefonía móvil y que aun siguiendo los pasos no te permite concluir la gestión. Conseguí la cita finalmente hablando con un ser humano, para el lunes siguiente.
 
El día 12 de Abril, voy a primera hora al médico de cabecera para que me realice una primera exploración y me facilite el volante para el “especialista”. Cuál es mi sorpresa cuando moviendo su cabeza con gesto negativo, me dice:- “CREO, que tienes el tímpano roto. ¿Has tenido un golpe últimamente o te has introducido objetos punzantes por el oído?”
 
Aun no había salido del shock cuando termino su pregunta.- “No acostumbro a meterme nada punzante por los oídos ni me he golpeado, pero…, ¿lo del tímpano es grave?”- pregunte.
 
A esta pregunta siguió un largo silencio, mientras apresuradamente rellenaba algunos documentos, al final concluimos que solo era una divagación y que no era un especialista. Además me comento que si, que el tímpano cicatrizaba.
Creo que si no soy especialista o no estoy seguro, no me apresuro a decir, oiga usted le quedan 3 meses de vida pero claro es lo que yo CREO, ya le dirá el especialista.
 
Me dio cita con el Otorrinolaringólogo para el día 15 de Abril, hasta ahora me sorprendía la rapidez de las citas, será una leyenda los comentarios sobre consultas aplazadas hasta 5 o 6 meses.
 
Día 15 de Abril, acudo a mi cita con el “especialista”. Al llegar, una sala de espera repleta de pacientes. Empiezan a entrar a consulta por un orden preestablecido por la enfermera, y en un tiempo que ronda de 15 a 20 minutos entran y salen de esa consulta más de 8 pacientes. Llega mi turno y yo no iba a ser una excepción. Al entrar me indican que me siente en un sillón, el médico sin dirigirme la palabra se levanta y con el Otoscopio me visualiza el oído tan rápido que al cambiar de oreja pensé que se trataba de una maniobra de distracción. Después de esto me dice:- ¿Por qué dices que tienes el tímpano roto?, yo no veo nada roto-
A lo cual le contesto:- “será el médico de cabecera el que lo ha dicho, no yo…”.
Resopla, mira a la enfermera y esta sin levantarse me da un papel y me dice:- vete a la planta 3º y que te den para hacerte una audiometría y pasar nueva consulta-.
 
Fue todo tan rápido que cuando bajando las escaleras me dirigía a pedir cita, me di cuenta que lo del pitido en los oídos posiblemente no esté relacionado con una audiometría sino con algún tipo de infección. Pero aunque le recordé al especialista que tenía un pitido constante no me hizo ningún caso. Al pedir cita, para la nueva consulta me han dado para el día 27 de mayo, dentro de 42 días los cuales, si el pitido finalmente es debido a una infección podría perder el oído totalmente . PERO ESO A ELLOS QUE LES IMPORTA.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Voto porque tienes una otitis serosa.....es decir, tienes mocos en el tímpano, lo cual disminuye la audición de un oído, por lo que te sientes mareado y puedes oir un pitido...pero eso lo dirán los médicos. De todas formas, el problema no es de los médicos...es del sistema. Conozco médicos que tienen 5 pacientes cada 15min...acojonante.
Suerte

olahf dijo...

Bueno tío he estado un poco desconectado con el despido, parece que ya me voy ubicando, y empezaré a estudiar fuertemente, a ver si quedamos y te lo cuento detenidamente ok? espero que estés mejor del oído